La Educación Rural en Antioquia en el postacuerdo.

“El mundo en que vivimos es la casa común de todos los seres. Conviene que trabajemos juntos para hacerlo más habitable, más solidario”

  Fragmento de la encíclica Laudato SI del papa Francisco.

 

 

El cuidado de la casa común nos obliga a una agricultura más sostenible, amigable con el medio ambiente, en concordancia con los nuevos aires que vive nuestra patria.  

 

Las organizaciones Sindicales, incluyendo a USDIDEA, nos hemos centrado en el ámbito de lo Urbano, la ruralidad nunca ha sido un punto de reflexión, esto es contradictorio; pues la Escuela Rural Ha sido un paraje predilecto de los diferentes grupos armados que han generado la violencia en el país.

 

Hoy cuando estamos cerca a un acuerdo con una parte de la insurgencia, la escuela del campo deberá encabezar nuevas formas de enseñar, brindándole las primeras letras a estos niños, niñas adolescentes que han estado alejado de las aulas por la guerra, incorporar estos campesinos que andaban en otros rumbos a la vida civil, es tarea del educador rural aportar así a la paz de Colombia.  

   

La educación escolar en la ruralidad de Antioquia requiere de una apropiación adecuada de metodologías flexibles en lo administrativo y activas en lo pedagógico. A partir de este punto se debe establecer un currículo pertinente, en concordancia con las características propias de cada comunidad educativa, enfocadas en una ruralidad pertinente, teniendo muy en cuenta su vocación, su tradición cultural, agrícola y pecuaria.

 

Buscando establecer un modelo apropiado, autóctono,  se debe iniciar con tareas como:

- Programas de actualización a docentes, directivos docentes, secretarias de educación municipales sobre pedagogías activas, metodologías flexibles, (SAT, Escuela Nueva, Post primaria, Media técnica Rural). Donde la investigación – acción, los aprendizajes significativos, el aprender haciendo,  en y para el territorio  sean unas estrategias didácticas transversales.

- A través del intercambio de conocimientos entre las diferentes comunidades, se establece un dialogo de saberes, buscando originar un Programa Educativo Rural Propio, Local.

- Realizar un programa piloto seleccionando 9 Instituciones educativas rurales, 1 por cada subregión, para iniciar con la identificación de las oportunidades, fortalezas, amenazas, debilidades, de esta iniciativa innovadora. Buscando con el tiempo duplicar la experiencia el trabajo en otro colegio a través de un plan padrino, buscando para tal fin el acompañamiento y alianzas publica/privada, generando inversiones en las instituciones sedes del programa en infraestructura, dotación de unidades educativas agrícolas y pecuarias, dotación de equipos, dotación didáctica, dotación bibliográfica, capacitación, asesoría para el silvicultor, capital semilla. Formación de emprendimientos agroindustriales comunitarios.

- Para definir las Instituciones Educativas Pilotos por subregiones se conformará una mesa de trabajo con docentes investigadores, directivos docentes y/o docentes que conozcan, que trabajen o tengan experiencias significativas en pedagogías activas, esta mesa de trabajo deberá emitir un concepto en un término no mayor de 6 meses una vez se conforme.

 

Es importante el vincular las administraciones municipales que posibiliten terrenos propios para ejecutar estas experiencias, adquieran terrenos, o contar con las Instituciones Educativas rurales que cuentan con terrenos que ya son aprovechados, o en la actualidad se encuentran en desuso.

 

 

Jorge Alirio Echeverry Tamayo.

Presidente – USDIDEA.